
It was a lonely semester abroad in Buenos Aires. After 2 years of abstinence (not by choice) and scarce physical contact with females in general, coming to a city with some of the world’s most beautiful women without being able to speak any Spanish, initially seemed like terrible idea. A typical conversation with a latina would usually start with me saying something like,

Estaba de vacaciones de verano en Cancún con mi amiga Fab y sus primos Maw y Poyo. Era un viaje más o menos tranquilo, pues yo en esas épocas no estaba del mejor humor como para salir de fiesta; un viaje personal en el que habría tiempo para pensar, reflexionar, escribir y preparar proyectos. Visitábamos a Cinthya, la hermana de Fab, quien trabajaba en Isla Mujeres, a sólo unos 30 minutos en ferry del puerto de Cancún.